Terapia


¿Qué es?

La terapia sexual es un proceso educativo y personal basado en el aprendizaje de la propia sexualidad mediante el cual, quien recibe el asesoramiento por parte de una persona profesional en sexología, se compromete a trabajarse a sí mismo/a en aquello que desea mejorar.
 
La terapia de pareja es, al igual, un proceso educativo en el que las dos personas trabajan sus diferencias, aprenden a negociar y saber llegar a acuerdos válidos para ambas partes, además de revisar algunas creencias y de organizar algunos aspectos de su relación.  

Ambas son procesos terapéuticos. 



¿Cómo funciona?

Lo primero que ha de hacerse es evaluar lo que sucede y proponer objetivos a cumplir. Después de saber lo que ocurre y por qué, se trabaja a través de ciertos debates y aclaraciones entre la/el terapeuta y quien recibe la terapia sobre las ideas, actitudes y comportamientos que dificultan la vivencia sexual a nivel personal o de la relación de pareja de forma satisfactoria. También se asesora sobre pautas de actuación y se indica tareas para "llevarse a casa" (en la página principal iremos viendo algunas de las causas que hacen que no vivamos nuestra sexualidad o nuestra relación de pareja de manera positiva)



¿Cuántas sesiones son recomendables?

Habitualmente es aconsejable hacer una sesión a la semana al menos durante un tiempo. Conforme se avance en el trabajo las sesiones se pueden ir distanciando unas de otras (cada quince días, cada mes…)

La duración total dependerá del proceso y la evolución de la persona. La profesional irá guiando respecto a la idoneidad de la frecuencia de las sesiones.



¿Yo necesito terapia?

La terapia sexual, como hemos dicho, es un proceso de aprendizaje sexual, de manera que cualquier persona interesada en trabajar su sexualidad puede recurrir a ella. A veces puede ser por un problema específico (un problema es aquello que a una persona le resulta problema y por tanto le causa malestar, no lo que otros/as nos digan que es un problema), otras veces podemos tener dudas o simplemente encontrarnos disconformes con este ámbito de nuestra vida. Cualquiera de estos motivos puede hacer que queramos consultar con una persona especialista (bien profesional de la sexología, bien de la psicología con especialización en sexología, o profesionales terapéuticos/as con otra formación). En muchos casos puede ser más recomendable acudir a terapia que en otros, aunque esto siempre dependerá de la persona y de lo que quiera evolucionar y enriquecer su propia sexualidad.

Algunos de los problemas para acudir a terapia sexual suelen ser la dificultad para tener orgasmos sola/o o con parejas sexuales, dificultad para tener o mantener una erección, rechazo a la sexualidad en general, bloqueos para sentir deseo (y cambios mantenidos en él), problemas a la hora de controlar el orgasmo o la eyaculación…

Son algunos ejemplos pero la realidad sexual es bastante más amplia y hay diferentes motivos que nos pueden llevar a querer revisarnos la sexualidad. En general los problemas sexuales tienen que ver con bloqueos para llevar a cabo de forma satisfactoria la Respuesta Sexual de manera parcial o en su totalidad.



Si quieres más información o estás interesada/o en una terapia (presencial o por webcam) envía un correo a: 

mentxu.terapia@hotmail.com







No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Quieres dejar un comentario? Hazlo!